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viernes, 27 de octubre de 2017

Puigdemont lleva a Cataluña al desastre

Carles Puigdemont ayer, durante su comparecencia en el Palacio de la Generalitat. JAVI MARTÍNEZ



EL PRESIDENTE de la Generalitat desaprovechó ayer la última oportunidad que tenía para volver a la senda constitucional e impedir la aplicación del artículo 155. En vano, intentó chantajear de nuevo al Estado amenazando a la desesperada con convocar unas elecciones cuyas condiciones el Gobierno podía aceptar Y no dudó en utilizar de forma torticera la mediación del lehendakari Iñigo Urkullu y del líder del PSC Miquel Iceta, entre otros, para intentar que el Gobierno aceptase algo inadmisible: una solución que no implicase el reconocimiento explícito de la renuncia a la proclamación unilateral de independencia y la aceptación de la Constitución y el Estatuto como el único marco legal de actuación. Ésa es la principal condición que ha puesto el Gobierno para no ejecutar las medidas aparejadas al artículo 155 y es lógico que el equipo de Rajoy no haya aceptado lo que habría sido la mayor humillación de nuestra historia democrática.


Después de una mañana más propia de un sainete sin gracia que de un político responsable, Puigdemont tuvo que reconocer por la tarde que está viviendo sus últimos días como presidente de la Generalitat. Tras mostrarse una vez más como adalid del diálogo, la prudencia y la solución pactada, algo que nadie puede creerse ya, ni en España ni en ninguna cancillería europea, decidió diluir su responsabilidad en el Parlament, para que sea éste, en una votación que probablemente se forzará hoy, el que declare la independencia de Cataluña. Con esta votación, Puigdemont quiere escenificar que existen dos legalidades paralelas, la de las Cortes españolas y la de la Cámara autonómica. Nada más lejos de la realidad. La única legalidad y legitimidad reside en las instituciones del Estado que se mantienen fieles a la Constitución. La votación que hoy tendrá lugar en el Senado para facultar al Gobierno a restablecer la ley en Cataluña es la materialización de la voluntad del pueblo español, en el que recae la soberanía nacional. La que tendrá lugar en el Parlament es una farsa, ya que la cámara catalana lleva meses secuestrada por los independentistas, como ha denunciado en múltiples ocasiones el Tribunal Constitucional, declarando ilegales las principales leyes de desconexión aprobadas.
Por eso, el Gobierno no puede perder ni un minuto en intervenir la autonomía de Cataluña una vez que el Senado le otorgue hoy la facultad para hacerlo. Y no ha de temblarle el pulso a la hora de tomar las decisiones que considere oportunas por muy traumáticas que puedan llegar a ser, incluida la destitución fulminante del Govern sedicioso. La amenaza que para la paz y la convivencia social significa un desafío de esta magnitud, así como para la propia supervivencia del Estado, requieren serenidad, pero también determinación. En paralelo, si se produce la declaración unilateral de independencia, la Fiscalía tendrá que actuar enérgicamente contra los miembros de la Mesa de la cámara que tramiten la solicitud de la votación, incluida su presidenta y contra el Govern en pleno y los diputados que voten a favor. Todos ellos deberán responder ante la Justicia por un delito de rebelión, penado con hasta 30 años de prisión.
El empecinamiento de Puigdemont en una independencia que sabe imposible están dañando de forma alarmante los niveles de bienestar social, económico y político logrados en 40 años de democracia y convivencia. Es necesario atajar de raíz en Cataluña los valores de insolidaridad y exclusión que fomenta el independentismo. Asimismo, hay que explicar a una sociedad manipulada por unos medios de comunicación puestos al servicio del sectarismo y una educación en manos de fanáticos separatistas, que la solidaridad territorial es la que ha logrado que España sea considerada como una de las principales potencias económicas del mundo. Y que una Cataluña independiente no tiene futuro dentro de Europa.
Fuente

Declaración de independencia Cataluña



Un Parlament semivacío consuma en voto secreto la rebelión contra el Estado

De izquierda a derecha, Junqueras, Puigdemont y Anna Gabriel. REUTERS

El Parlament ha aprobado hoy que se constituya "la república catalana, como Estado independiente y soberano". Un día después de que Carles Puigdemont estuviera a punto de convocar elecciones autonómicas, los votos en secreto de 70 diputados son el prólogo para la aplicación del artículo 155 de la Constitución, mediante el cual el Gobierno tomará el mando de las principales instituciones de Cataluña.
De nuevo en un hemiciclo semivacío, porque los diputados constitucionalistas se han negado a participar en la votación que "lo destroza todo" -en palabras de la portavoz del PSC, Eva Granados-, los independentistas han culminado su rebelión contra el Estado entre los aplausos de multitud de invitados para la ocasión. Entre otros, la esposa de Puigdemont, Marcela Topor, o el ex presidente de la Generalitat Artur Mas, protagonista ineludible de todo el 'procés'.


Como no podía ser de otra manera, la manera en que los independentistas han cruzado la línea roja definitiva ha sido alambicada. La declaración de independencia es en realidad la copia de la que firmaron todos los diputados de Junts pel Sí y la CUP fuera del hemiciclo el 10 de octubre, el día en que Puigdemont no declaró explícitamente la independencia y además la dejó en suspenso.
Además, el texto está en el preámbulo de la resolución aprobada, no en la parte que se recogerá en las publicaciones oficiales. Sin embargo, si la voluntad de los diputados independentistas es que eso impida las acciones legales contra ellos, parece una quimera.
También el hecho de que Junts pel Sí y la CUP eligieran el voto secreto como método para aprobar la iniciativa. "No es de recibo que pretendan esconderse, porque su decisión de hoy tendrá consecuencias sobre millones de ciudadanos. Estáis hundiendo el país", se quejó Joan Coscubiela (CSQEP). "Se esconden como unos cobardes", abundó Xavier García Albiol (PP).
Los números finales de la votación no cuadran con lo previsto. Sólo hay 70 votos independentistas, mientras que Junts pel Sí y la CUP suman 72 diputados. Además ha habido 10 'noes' -cuando CSQEP, que tiene 11 escaños, se suponía que iba a votar en contra- y dos votos en blanco.
Uno a uno, los diputados que quedaban en el hemiciclo fueron depositando un papel con su voto en una urna situada en la Mesa, al lado de Carme Forcadell. Sólo algunos de los que eligieron el 'no' -la mayoría de representantes de Catalunya Sí que es Pot- lo mostraron en público. Los independentistas que quedaban en el hemiciclo acabaron cantando 'Els Segadors'.
La parte dispositiva de la resolución aprobada sí recoge "los efectos" de la declaración de independencia, como los llaman fuentes de Junts pel Sí. El texto insta al Govern "a dictar todas las resoluciones necesarias para el desarrollo de la ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república".
Los anuncios son muy ambiciosos, aunque los diputados independentistas son conscientes de que en pocas horas el Govern puede estar destituido y quedarán en papel mojado. Pero, de momento, se ha aprobado entre otras cosas preparar "documentación acreditativa de la nacionalidad catalana"; establecer "la regulación del proceso para la adquisición de la nacionalidad catalana"; impulsar "un tratado de doble nacionalidad con el Gobierno de España"; recuperar las normas secesionistas anuladas por el Tribunal Constitucional; promover "ante todos los estados e instituciones, el reconocimiento de la República Catalana"; integrar a los funcionarios estatales en la nueva administración; promover "actuaciones legislativas para la creación del Banco de Cataluña con las funciones de banco central, que ha de velar por la estabilidad del sistema financiero"; elaborar "un inventario de bienes de titularidad del Estado español radicados en Cataluña para hacer efectiva la sucesión en su titularidad"; o crear "una propuesta de reparto de activos y pasivos entre el reino de España y la república de Cataluña abriendo un periodo de negociación".
La mesa del Parlament acabó admitiendo a trámite las propuestas presentadas. Ello pese a que los letrados de la cámara autonómica habían advertido a la Mesa de que no podía admitir a trámite la resolución de JxS y la CUP para declarar un Estado independiente, ni ninguna otra que desarrolle las leyes de referéndum y de transitoriedad, porque vulneran las resoluciones del Tribunal Constitucional.
Además, en un informe los servicios jurídicos del Parlament avisan de que tampoco puede ser tramitado por la Mesa "ningún texto transaccional que se pueda presentar, antes o durante el pleno", sobre las propuestas de resolución de JxS y la CUP.
Ciudadanos, PSC y PPC no han participado en la votación en el Parlament de la propuesta. "Ayer hablaba de evitar un error espectacular. Como es la propuesta de JxS y la CUP. Abandonaremos el hemiciclo para no apoyarlo", anunciaba de antemano el líder socialista, Miquel Iceta.
La oposición en bloque se ha opuesto de forma clara a la resolución de Junts pel Sí y la CUP y se ha mostrado muy crítica durante el debate parlamentario. El más tajante ha sido el portavoz de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, quien incluso ha llegado a romper el papel de la propuesta presentada por el bloque independentista ante los aplausos de su partido. En un discurso duro en el que ha repasado la hoja de ruta soberanista desde el 27-S hasta ahora, Carrizosa ha tildado el paso de hoy de "inmoral, antiético e ilícito" y ha alertado de que la aprobación de la resolución independentista "rompe la convivencia" y "empuja a la mitad de los catalanes a no ser lo que son". "Los han dejado huérfanos de gobierno", ha denunciado para luego defender la aplicación del artículo 155 y la convocatoria de elecciones. "Van a pasar a la Historia por haber dividido y arruinado a la sociedad catalana", ha zanjado. En este sentido, el portavoz del partido naranja también ha equiparado el proceso independentista con el Brexit y ha acusado a Junts pel Sí y la CUP de "querer expulsar a la disidencia" de Cataluña.
El PP también ha seguido la misma estrategia y ha reprochado duramente la "división" que ha conllevado el proceso soberanista. Así, su portavoz, Alejandro Fernández, ha dado una lista de nombres de periodistas y personalidades destacadas de la sociedad que se han postulado en contra de la declaración unilateral de independencia y ha criticado al soberanismo por llamarles "fachas". "Puigdemont, ¿no le da verguenza liderar un movimiento político que excluye a aquellos que piensan diferente?". Fernández también ha cargado contra Oriol Junqueras, a quien ha acusado de "destrozar la economía". "Es un día negro para nuestra democracia", ha denunciado.
En cambio, la socialista Eva Granados ha centrado su discurso en recordar "la pluralidad" de Cataluña y en apelar a los muchos ciudadanos que llegaron hace años desde otros puntos del Estado. "Empezaron a hablar mal de la tierra de nuestros padres y acabaron sustituyendo la senyera por la estelada", ha resumido tras asegurar que el PSC no es "nacionalista" y "no quiere escoger entre Cataluña y España". "Dan lecciones de catalanidad y patriotismo y con la culminación de la DUI lo revientan todo", ha zanjado. En este sentido, la socialista también ha hecho referencia al artículo 155 pactado entre PP, PSOE y Ciudadanos y que ha provocado más de una tensión interna en el PSC y ha asegurado que su aplicación es "inevitable" para frenar la "salida deliberada de la legalidad".
La línea menos contundente la ha encarnado la diputada de Catalunya Sí que es Pot, Marta Ribas, quien ha insistido en la celebración de un "referéndum pactado" y "con consecuencias" para que "todos los ciudadanos puedan decidir su futuro". "Es muy grave responder a una barbaridad con otra barbaridad", ha resumido haciendo referencia al artículo 155 del Gobierno y a la DUI de Junts pel Sí y la CUP.
Carles Puigdemont, demudado en los últimos días, no ha tomado la palabra en ninguna sesión del debate, contra lo que estaba previsto. Sí lo hicieron dos de los diputados independentistas, Carles Riera (CUP) y Marta Rovira (Junts pel Sí).
Rovira, secretaria general de ERC, sostuvo que el Gobierno "siempre sitúa por encima del diálogo la unidad de España". Añadió que la intervención de la autonomía "es una aberración", y sostuvo que la independencia es una necesidad, entre otras cosas, por el precio de la electricidad. "Nos vemos obligados a construir nuestro propio Estado para huir de este oligopólico que obliga a los ciudadanos a pagar una de las facturas más caras de la luz", ha asegurado. "Hoy fundamos un nuevo país", ha añadido para concluir su intervención.
Riera dejó claras las prioridades de su grupo diciendo que, según las leyes de ruptura -suspendidas por el TC pero vigentes para ellos-, el Parlament no podía "hacer otra cosa que proclamar" la independencia, a pesar de "las carencias democráticas del Estado español", el comportamiento también "demofóbico y conservador de la Unión Europea" y de unas "élites catalanas que prefieren la tiranía española a la libertad y la democracia". Terminó su discurso puño en alto.
Al finalizar el debate, los líderes de los grupos parlamentarios de la oposición (Cs, PP y PSC) han pedido la palabra, pero la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, se la ha negado. Sólo ha subido al atril al disponer de unos minutos de réplica la líder del partido naranja, Inés Arrimadas, y ha tildado la declaración de hoy de "choque sin precedentes". "Es el mayor error de la democracia", ha denunciado antes de advertir de que también supone un "ataque en contra de los valores fundacionales de la Unión Europea".

Los 17 puntos clave de la resolución aprobada

  1. "Promulgar los decretos necesarios para la expedición a la ciudadanía catalana de documentación acreditativa de la nacionalidad catalana"
  2. "Establecer la regulación del proceso para la adquisición de la nacionalidad catalana"
  3. "Impulsar un tratado de doble nacionalidad con el Gobierno de España"
  4. "Dictar las disposiciones necesarias para la adaptación, modificación y aplicación del derecho local, autonómico y estatal con la entrada en vigor de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república"
  5. "Dictar los decretos precisos para la recuperación de las normas anteriores a las suspensiones o anulaciones llevadas a cabo por el Tribunal Constitucional y por el resto de tribunales"
  6. "Promover, ante todos los estados e instituciones, el reconocimiento de la República Catalana"
  7. "Establecer los tratados internacionales"
  8. "Establecer el régimen de integración de los funcionarios que trabajan para el Gobierno que prestaban servicios en la administración general catalana, administración local, universidades, administración de justicia, administración institucional o funcionarios catalanes que presenten servicios fuera de Cataluña"
  9. "Poner en conocimiento del Parlament de una lista de contratos, convenios y acuerdos que serán subrogados por la república catalana"
  10. "Impulsar un acuerdo con el Gobierno para integrar el personal y subrogar contratos"
  11. "Adoptar medidas necesarias para el ejercicio de la autoridad fiscal, la seguridad social, aduanera y catastral en el periodo de traspaso entre administraciones para asegurar el servicio público"
  12. "Promover las actuaciones y medidas legislativas necesarias para la creación de un banco público de desarrollo al servicio de la economía productiva"
  13. "Promover actuaciones legislativas para la creación del Banco de Cataluña con las funciones de banco central, que ha de velar por la estabilidad del sistema financiero"
  14. "Promover las actuaciones legislativas para la creación del resto de autoridades reguladoras"
  15. "Abrir un periodo de negociaciones con el Estado español para determinar la sucesión del estado catalán mediante un acuerdo en derechos y obligaciones de carácter económico asumidos por el reino de España"
  16. "Elaborar un ivnentario de bienes de titularidad del Estado español radicados en Cataluña para hacer efectiva la sucesión en su titularidad"
  17. "Elaborar una propuesta de reparto de activos y pasivos entre el reino de España y la república de Cataluña abriendo un periodo de negociación"
  18. Fuente
  19. http://www.elmundo.es/cataluna/2017/10/27/59f2feafe2704e491b8b48e2.html

Junts pel Sí y la CUP proponen iniciar un proceso constituyente para proclamar la república


Los letrados del Parlament rechazan la admisión a trámite de la propuesta soberanista



independencia cataluña
Pleno en el Parlament de Cataluña. MASSIMILIANO MINOCRI
Los grupos Junts pel Sí y la CUP han presentado una propuesta de resolución para la apertura de un proceso constituyente que "acabe con la redacción y aprobación de la constitución de la república". La propuesta, presentada en el Parlament para debatir y votar en la sesión de este viernes, fija un plazo de 15 días para la constitución de un "consejo asesor del proceso constituyente" y convocar elecciones constituyentes una vez culminadas todas las fases del proceso. Según fuentes de Junts pel Sí, el texto no dispone la declaración y votación de la independencia, aunque en la exposición de motivos señala: "Constituimos la república catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social", al citar la declaración que firmaron los diputados separatistas tras el pleno del día 10 de octubre.
Los letrados del Parlament ya han rechazado admitir a trámite esta propuesta o cualquier otra enmendada que "signifique la aplicación, el desarrollo o ejecución" de las leyes suspendidas por el Tribunal Constitucional, en referencia a la ley del referéndum y la de transitoriedad. Pese al informe en contra de los servicios jurídicos, la Mesa ha aceptado la propuesta y, ha reunido a la junta de portavoces para considerarlo, pero la Mesa lo ha rechazado.
El PSC, a través de su portavoz, Miquel Iceta, ya ha afirmado que sus diputados abandonarán el hemiciclo en el caso de que se vote la propuesta de resolución de Junts pel Sí y la CUP. Ciudadanos y PP se han unido a esta decisión.  La Mesa del Parlament ha admitido a trámite la propuesta de resolución de Junts pel Sí y la CUP para instar al Govern a desplegar la ley de transitoriedad y fundar la república catalana. Poco antes, ha trascendido que la Fiscalía General del Estado prevé una querella por un delito de rebelión contra los miembros de la Mesa en caso de que admitieran a trámite una declaración de independencia, y un informe de los letrados que alertaba de que no se podría tramitar.
El último punto del texto anima a los Ayuntamientos "a impulsar los debates constituyentes desde el ámbito local promoviendo la participación de la sociedad civil, facilitando los recursos y espacios propios necesarios para el desarrollo correcto del debate ciudadano". Fuentes de Junts pel Sí aseguran que no es necesario votar explicitamente la independencia de Cataluña porque, según ellos, esto ya lo votaron los ciudadanos en el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre. Estas fuentes insisten en que lo que debe votarse hoy son las "consecuencias" de la aplicación de los resultados del referéndum.
Por su parte, el grupo de Sí que es Pot en el Parlament ha registrado otra propuesta de resolución en la que insta a la Cámara a abrir un proceso constituyente catalán que incluye la celebración de un referéndum "con todas las garantías" establecidas en el Código de Buenas Prácticas de la Comisión de Venecia y de acuerdo con el Estado.
La propuesta del PSC , por su parte, pide elecciones autonómicas y una "mesa de diálogo" entre partidos para evitar la aplicación del artículo 155 de la Constituciónen Cataluña frente al desafío independentista. Esta resolución de los socialistas será votada a partir de las doce de la mañana en la Cámara autonómica, algo que harán también con las iniciativas de otras fuerzas políticas. En este debate es cuando Junts pel Sí y la CUP podrían plantear alguna resolución para declarar la independencia de Cataluña.
Por lo que respecta al PSC, su propuesta demanda "el restablecimiento de un marco de diálogo entre las instituciones catalanas y las del conjunto de España, en un proceso de distensión y desescalada del conflicto" que contemple varias actuaciones. En concreto, la formación que lidera Miquel Iceta pide que el Ejecutivo que preside Carles Puigdemont reconozca "la plena vigencia de la Constitución y del Estatuto", así como que "no se ha declarado la independencia de Cataluña" y que renuncia a la "secesión unilateral".
El PSC plantea convocar elecciones al Parlamento de Cataluña "a partir de la legislación vigente" y que se paralice la aplicación del artículo 155. Paralelamente, los socialistas quieren que se constituya "una mesa de diálogo entre todas las formaciones políticas catalanas con representación parlamentaria, sin vetos ni exclusiones, a fin de reconducir la situación política en Cataluña". Por último, el partido de Iceta aboga por que el Ejecutivo de Puigdemont y el Gobierno central retomen sus "relaciones institucionales" y que se inicie "un proceso para reformar la Constitución" y el Estatuto catalán.
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